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Frente al COVID-19

Desde el brote explosivo del coronavirus, nuestras dos grandes prioridades han sido preservar la salud del equipo Altamar en todas nuestras oficinas, contribuir de forma responsable a la contención del contagio y en el garantizar la continuidad de nuestra actividad. En este sentido y como parte de nuestro “Business Continuity Plan” se han adoptado una serie de iniciativas para evitar la disrupción de nuestras distintas actividades diarias así como para asegurarnos que todos nuestros sistemas operativos funcionan adecuadamente.

 

En el plano operativo podemos afirmar que la actividad de Altamar se está desarrollando según lo previsto y no se ha visto interrumpida en ningún caso.  El gran espíritu de colaboración inherente a la cultura de Altamar, así como la generosidad y profesionalidad del equipo han hecho posible que, junto con una serie de iniciativas puestas en marcha para afrontar esta situación, se hayan podido implementar las herramientas necesarias para que el funcionamiento de la compañía no se haya visto disminuido.

 

1-. El Comité Ejecutivo de Altamar designó un Comité de Crisis Covid-19, que está coordinando eficientemente todos los esfuerzos de gestión derivados de esta situación de emergencia.

 

2-. Los equipos de IT y Risk & Compliance han estado en situación de alerta desde el brote del virus y trabajando en sistemas y herramientas informáticas para que todo el equipo de Altamar globalmente pudiera trabajar remotamente. Desde el jueves 12 de marzo los 170 empleados de la firma están trabajando de esta forma. Las medidas anunciadas posteriormente por el gobierno de España nos encontraron ya organizados y operando con normalidad de forma remota.

 

3-. Mantenemos un nivel muy elevado de actividad trabajando en remoto, y no hemos registrado incidencia operativa alguna. Nuestros comités de inversiones están funcionando correctamente, así como el resto de las actividades de Altamar.

 

Como organización ya hemos vivido en estos casi 16 años de vida otras situaciones difíciles y en esta ocasión seguiremos las mismas pautas de comportamiento en cuanto a proximidad con nuestros inversores, así como siendo fieles a nuestra filosofía de inversión en cuanto a disciplina, rigor, criterios y diversificación que tan buenos resultados nos han dado durante todos estos últimos años y cuyo principal objetivo es siempre la preservación del capital.

 

En Altamar confiamos en la robustez y resiliencia de nuestra cartera, que se encuentra bien diversificada por región y por industria y que cuenta con gestores con una amplia experiencia que han superado situaciones difíciles en el pasado. Con la prudencia exigida por la gravedad de la situación, cuya magnitud todavía desconocemos, sabemos también que es en estos momentos cuando existen las mejores oportunidades.