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La primera Junta Anual telemática de Altamar Capital Partners reúne a 1.400 participantes de todo el mundo en dos sesiones

1 julio, 2020
  • Más inversores que nunca siguieron este año el desarrollo de la Junta, en la que se destacó que en 2019 todos los fondos tuvieron una magnífica evolución y se alcanzaron récords en cuanto a fundraising y a actividad inversora.

 

  • Se realizó una sesión de la Junta en castellano el 10 de junio y otra en inglés (Annual Review Meeting) que tuvo lugar el 16 de junio.

 

  • Se analizó el impacto de la crisis provocada por el Covid-19 en los distintos tipos de activos y se puso de manifiesto la extraordinaria respuesta de todos los profesionales de la firma en su adaptación a la nueva situación, asegurando la continuidad de la actividad y de las operaciones.

 

La Junta Anual de Partícipes de Altamar se celebró el día 10 de junio en su versión en castellano y el 16 de junio en inglés (Annual Review Meeting), ambas de forma telemática por primera vez en su historia a causa de la crisis sanitaria provocada por el Covid19.  De hecho, esta situación estuvo muy presente en todas las ponencias y Claudio Aguirre, antes de comenzar su intervención, pidió un minuto de silencio en memoria de todas las víctimas de esta pandemia.

 

Cerca de 1.400 personas se inscribieron para poder seguir las retrasmisiones en directo de las dos sesiones.  En las mismas intervinieron Claudio Aguirre, José Luis Molina, Miguel Zurita, Marcel Rafart, Ignacio Antoñanzas, Fernando Olaso, Rodrigo Echenique y José María Fernández, que hicieron un repaso de la evolución de los distintos fondos de la firma y dieron una visión de la situación de los mercados en cada tipo de activo en la compleja situación que estamos viviendo.

 

Claudio Aguirre comenzó su intervención haciendo una mención a los principales logros alcanzados por las distintas áreas de la firma a lo largo del año pasado, poniendo de relieve que todos los fondos han gozado de una magnífica evolución afianzando las rentabilidades obtenidas en las distintas clases de activos.  Asimismo 2019 ha sido un año récord tanto en levantamiento de capital, superando los 1.400 millones anuales, como en inversiones, con un total de 7.300 millones de euros acumulados en términos de capital comprometido, en primarios, secundarios y coinversiones, y con distintas estrategias y áreas territoriales (América, Europa y Asia-Pacífico).  El presidente aseguró que “seguiremos invirtiendo con prudencia y según nuestro ADN que es la preservación del capital y una generación de Alpha con un perfil muy ajustado de rentabilidad riesgo”.

 

Destacó también en su intervención que el capital humano es el principal activo de la compañía y repasó la “Cultura Altamar” que conforman sus principios y valores, así como la formación continua de los equipos y la preocupación por fomentar la diversidad y un liderazgo cercano; todo ello estructura la “forma de ser” de la firma, basada en las relaciones a largo plazo con clientes, gestores y empleados.

 

Otro de los aspectos más relevantes de la intervención de Claudio Aguirre fueron los hitos alcanzados en el compromiso de la firma con la estrategia ESG y la inversión responsable. Afirmó respecto a la inversión sostenible y responsable que “una sensibilización interna y externa es indispensable porque solo así podremos crear una industria de la inversión sostenible”. También resaltó una clara mejora en cuanto a los compromisos ESG de todos los GP´s en los que Altamar invierte. Recordó también que la firma impulsa buena parte de su responsabilidad social a través de la Fundación Altamar, en cuyas iniciativas, con impacto en aspectos relacionados con la salud y la educación, han participado este año más de cien empleados.

 

Claudio Aguirre realizó también en su intervención una referencia al premio “Fund of Funds Manager of the Year in Europe, Middle East and Africa (EMEA)” obtenido por la compañía en 2019. Aseguró que se trata de un reconocimiento muy especial por venir de los profesionales de la industria. “Nos produce una profunda satisfacción” afirmó “en especial porque no habría sido posible sin la confianza de nuestros inversores y clientes, y sin el gran trabajo y dedicación del extraordinario equipo humano que forma el grupo Altamar. A todos ellos queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento”.

 

El Informe del presidente puso de relieve por otra parte el extraordinario esfuerzo que ha realizado todo el equipo de Altamar durante estos meses de trabajo en remoto, así como la satisfacción por la capacidad de adaptación a esta nueva situación. “Día tras día todo el equipo ha demostrado un gran talento, enorme compromiso de servicio a nuestros partícipes, liderazgo, proactividad, esfuerzo y responsabilidad, que se corresponden con los valores y cultura diferencial de Altamar”.

 

La intervención del presidente finalizó con una referencia al mercado de activos privados donde continúa creciendo el apetito por esta clase de activos y la liquidez, con lo que exige ser más rigurosos, si cabe, en los procesos due dilligence y en mantener la capacidad de acceso a los mejores gestores para garantizar buenos retornos para los inversores, “tenemos el foco puesto en el futuro, y vamos con paso firme para acompañar a nuestros inversores en un mercado tan complicado”. Se mostró optimista en cuanto a la capacidad de Altamar para salir de la crisis aún más fortalecidos. “Tenemos por delante un gran futuro” concluyó.

 

Posteriormente tomó la palabra José Luis Molina que repasó la positiva evolución de los fondos de Altamar destacando las revalorizaciones obtenidas a diciembre de 2019, así como el nivel de distribuciones efectuadas a los partícipes.  Asimismo, analizó el impacto del Covid19 en las carteras y aportó una visión de lo que está ocurriendo en los mercados durante esta crisis, analizándolo de forma comparativa con lo sucedido en la crisis del 2009. Por su parte, se presentó un análisis del impacto del ciclo en los retornos obtenidos en las inversiones de cada añada, donde quedó patente la importancia de la diversificación por añadas, tipo de activos, estrategias y territorios (aspecto que forma parte integral del ADN de Altamar), así como la relevancia que toma no detener los programas de inversión en alternativos durante los periodos de crisis, que tradicionalmente han producido rentabilidades muy superiores a las obtenidas durante el resto del ciclo. También puso de manifiesto que el mercado de activos privados continúe creciendo ya que cuenta con unas claras ventajas competitivas que son especialmente relevantes en momentos de dificultades y de crisis: “se trata de un capital paciente y de largo plazo, con un sólido modelo de negocio, amplia capacidad financiera, que ofrece un modelo muy diversificado frente a los activos líquidos tradicionales, y que muestra un mayor alineamiento de intereses frente a los partícipes”

A continuación, Miguel Zurita analizó la evolución del mercado de buyouts y la actividad de Altamar Private Equity, así como el desarrollo de sus fondos tanto en primario como en secundario, el impacto de la crisis del Covid-19 en las carteras de cada uno de ellos y las oportunidades que se presentan tras las crisis para este mercado. En 2019 Altamar Private Equity tuvo una intensa actividad y sus participes han desembolsado 296 millones de euros, con una plusvalía generada de 154 millones de euros y 98 millones de euros distribuidos. El programa de inversión en Primarios global más reciente es Altamar X, con un tamaño final de 750 millones de euros. Se ha puesto en marcha el cuarto programa dedicado exclusivamente a Secundarios de Altamar Capital Partners, ACP Secondaries 4. El nuevo Fondo tiene un tamaño objetivo de 750 millones de euros y se enfocará principalmente en encontrar las mejores oportunidades de inversión en Secundario en Europa y Estados Unidos, en un momento de mercado que resulta especialmente atractivo tal como explicó durante su intervención.

 

Marcel Rafart por su parte puso de manifiesto la importancia de la prudencia tanto a la hora de evaluar el impacto que hasta ahora ha tenido la crisis sanitaria y económica provocada por el Covid-19 en el sector tecnológico en general, como en Galdana Ventures en particular. En primer lugar, destacó el impulso que la pandemia ha dado a la digitalización y cómo eso es una buena noticia para Galdana.  El universo de compañías tecnológicas de Galdana está formado por cerca de 1.600 empresas, las cuáles de media facturarán en 2020 por debajo del objetivo inicial, pero, sin embargo, superarán la cifra de facturación de 2019.

Con respecto a los vehículos de Galdana Ventures señaló que en 2019 se ha levantado un tercer programa de inversión, Galdana II, de 465 millones de euros, que sigue la misma estrategia de inversión que Galdana I, y que hasta la fecha ha realizado 45 compromisos. Al igual que en Galdana I, este vehículo invierte en una selección de los mejores fondos de venture capital del mundo (50% US, 30% Asia y 20% Europa e Israel). Galdana I tiene un tamaño de 275 millones de euros y completó su cartera durante el primer trimestre de 2018 con un total de 44 compromisos y la curva J del Fondo ha sido muy limitada en el tiempo. Actualmente ya se han producido 36 desinversiones de compañías de la cartera subyacente con muy buenos resultados.

El área de Infraestructuras fue presentada por Ignacio Antoñanzas, y destacó que a pesar de los efectos del Covid-19 en el sector de las infraestructuras, sus modelos de negocio han mitigado el impacto de la crisis, y esto se ha reflejado en un muy buen comportamiento de los activos en su conjunto, salvo en algunos activos de transporte y energía. Destacó asimismo que la actividad continúa de manera importante y los activos se siguen vendiendo, a buenas valoraciones por lo que el apetito e interés del capital privado por invertir en infraestructuras sigue creciendo. Con respecto a los fondos destacó que Altamar Infrastructure Income evoluciona según lo previsto, ya se encuentra comprometido en un 102%, con más de 190 activos subyacentes a través de 27 compromisos. En febrero de 2020 se repartió a los inversores un yield del 4,4% correspondiente al ejercicio 2019. Por su parte Altamar Infrastructure Income II, lanzado en abril de 2019, sigue la misma estrategia y política de inversión que su fondo predecesor, continúa en fundraising y está muy cerca del tamaño objetivo de 350 millones de euros. Actualmente el Fondo se encuentra comprometido en un 34%, con 9 compromisos, 7 de ellos en el mercado primario, 1 en el secundario y 1 coinversión. El Fondo ya cuenta con una gran diversificación, tanto por países (más de 10) como por sectores (más de 10) resultado de una cartera con 40 inversiones subyacentes, y en solo nueve meses ha conseguido generar caja con un reparto de dividendo a inversores en febrero de 2020 de un 1,1% correspondiente al ejercicio 2019.

Fernando Olaso analizó el sector inmobiliario y repasó la evolución de los fondos de Altamar Real Estate. Si bien el impacto del Covid-19 en el inmobiliario es importante, se producen diferencias sustanciales entre sectores. Según señaló, los fondos inmobiliarios de Altamar cuentan con carteras bien posicionadas (calidad, moderado apalancamiento, cash flow para afrontar la situación existente), si bien el inesperado impacto en el sector hotelero requiere de especial atención y gestión. Con respecto a Altan I & II Global, destacó que se trata de un fondo en proceso de liquidación en el que el NAV remanente representa un 20% del Valor Total del Fondo. Altan III Global se encuentra en proceso de desinversión, con un 11% distribuido en 2020 y un importante pipeline de desinversiones. Por último, Altan IV Global, con 362 millones de euros, se encuentra actualmente comprometido en un 77% y ha llevado a cabo 29 inversiones, 18 de ellas en fondos subyacentes en el mercado primario y 11 coinversiones. El Fondo está un 32% invertido y le queda un 68% pendiente de invertir, lo que lo posiciona favorablemente para las oportunidades que aparezcan post-Covid. Altan IV cuenta con una estrategia similar a la de sus Fondos predecesores.

Las últimas intervenciones fueron las de los representantes del área de Deuda Privada. En primer lugar, Rodrigo Echenique analizó la evolución de Altamar Private Debt I que en 2019 prácticamente ha terminado de construir su cartera con dos nuevos compromisos en fondos de Direct Lending por 43 millones de euros. Con esto alcanza un total comprometido de 238,5 millones de euros, un 84% en Direct Lending -en 12 fondos y una coinversión- y un 16% en Senior Loans  -en cinco fondos-. También afirmó que la crisis provocada por el Covid-19 ha llevado a parar el proceso de desinversión en Senior Loans y atender los compromisos del Fondo con los fondos subyacentes, con un capital call a inversores de 35 millones de euros. En cuanto a la revalorización del Fondo en 2019 señaló que ésta fue del 4,5% con una valoración de 1,04 veces el capital desembolsado por los inversores.

 

Por su parte José María Fernández señaló que aún es pronto para valorar la duración, y amplitud de la crisis y su impacto en la cartera, pero comentó que el diseño del Fondo, con un sesgo hacia la deuda senior -9 de cada 10 posiciones-, prioridad hacia posiciones defensivas y su gran diversificación temporal, sectorial y geográfica, ayudarán a APD I ante la grave crisis imperante. También destacó que esta crisis también será fuente de oportunidades. En este sentido, quedan aún por desembolsar unos 105 millones de euros del fondo en nuevos préstamos directos, los cuales serán estructurados en condiciones comparativamente más favorables para el prestamista dada la demanda de financiación existente y el requilibrio del balance de poder en el mercado a favor de los acreedores.

 

Tras las intervenciones, Pilar Junco moderó una ronda de preguntas por parte de los asistentes a los distintos ponentes que pusieron el punto final a estas singulares sesiones de Junta Anual de Participes.